Buscar
  • Sandra R.

Ya casi termina el ciclo escolar


Así de rápido llegó Mayo, ayer me di cuenta que ya estamos a punto de terminar el ciclo escolar. Como muchas mamás la programación de mi año gira alrededor del calendario escolar de Gil, y este ciclo se me pasó volando como hace mucho no lo sentía. No tuvimos trabas en el camino, no hubo conflictos con la escuela, no hubo momentos en que pensé: “¿y ahora como le hacemos?”.

Esta tranquilidad fue gracias a la maestra de cuarto de primaria de Gil, Miss Patricia.


Desde la primera cita de presentación, Miss Paty me otorgó un sentimiento de esperanza para un año productivo, y desde ese momento ha cumplido con su compromiso a la relación maestra-alumno.


Ayer mientras en una plática casual me quejaba de que no encontraba pantalones escolares que le fueran cómodos a Gil y caí en cuenta que estamos a poco más de dos meses de terminar el año y que mi mayor preocupación han sido los uniformes, ¡eso jamás había pasado!.


Cuarto de primaria representó un momento de madurez para Gil, empieza a comprender que el trabajo que realiza en su salón de clases le rendirá frutos en sus terapias, en sus días comunes y corrientes.

Miss Paty le dio el regalo de enseñarle lo que es el mutuo respeto y lo mucho que se puede lograr cuando se cree en una persona.

¿Cómo logró esto Miss Patricia? Fue la fortuita combinación de una mente abierta y la vocación, una curiosidad por conocer y sinceramente apoyar a sus alumnos. Su interés por dejar huella no fue solo en el caso de Gil, fue por todo su salón de clases.


Patricia es una maestra que te habla sincero, no da vueltas a un asunto y eso para mí como una mamá de un niño con necesidades educativas especiales es el mejor apoyo que podemos recibir. No es cuestión de solo pedirle a mi hijo que haga lo que quiera o pueda, es asunto de empujarlo a que se esfuerce más.

Como era de esperarse el cambio también se ha reflejado en las otras áreas de la vida de Gil.


En cada cita de observación con la terapeuta de Gil y en los ratos que yo veía a miss Paty la pregunta siempre se le plantó: ¿Qué necesitas? Y su respuesta siempre fue: “nada, vamos muy bien. Gil trabaja muy bien con el material que le presento”. Cuando ella necesitó consejo lo pidió, cuando Gil no trabajaba con la dedicación que ella sabía él era capaz me lo hacía saber.

Todo esto hizo que cuarto de primaria fuera el año de mejor aprovechamiento para Gil. No porque lograra calificaciones altas, o porque lograra memorizarse un texto o porque aprendiera una fórmula matemática, fue porque participó activamente en un salón de clases con sus compañeros, porque sintió lo que es tener el apoyo de una maestra, porque supo lo que es trabajar y que reconozcan su esfuerzo.


Sin duda este año nos dio muchas satisfacciones y tapiza de esperanza al ciclo que nos espera. Qué afortunados fuimos con Miss Patricia. Gracias miss Paty, gracias por todo tu trabajo y por las palabras de aliento que diste todos los días.


22 vistas

Somos mas Parecidos que Diferentes