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  • Sandra Reyes

Hablando de Inclusión

Hace unas semanas hice la pregunta en la comunidad Acompáñame; ¿para ustedes que es inclusión? (Gracias a todos los que participaron)

¿Cuál fue el factor común en las respuestas? Participación.

Me es muy interesante que una pregunta a la que muchos tememos se puede responder con una sola palabra: PARTICIPAR.


La vida hoy en día es un mundo de competir: sacar las mejores calificaciones, tener el mejor empleo, ser el mejor jefe, ser más importante. Siempre buscando no solo ser mejor por nosotros mismos, sino ser mejor que alguien más. Esa es la naturaleza humana a la que hemos llegado, esa ha sido nuestra evolución. Son los tiempos que nos tocó vivir, así como los 60´s fue pelear por injusticias, los 90´s por las innovaciones tecnológicas.

Ahora si te encuentras siendo parte de un porcentaje de la población en la que cuentas con alguna discapacidad, pues ahí es donde se complica tu inclusión en la carrera.


Cuando estaba en busca de Escuela Primaria para Gil la directora de la escuela en la que terminamos inscribiéndolo (solo por un ciclo escolar) me pregunto “¿Cuáles son sus expectativas de la escuela para su hijo?” le respondí simplemente “Que le den la oportunidad de estar en un salón de clases y aprender”. Ella estaba esperando una respuesta tipo “que le enseñen a leer”. No, yo se las habilidades de mi hijo, yo sabía que en ese momento el aún no estaba listo para leer y la responsabilidad no cae solo sobre la escuela. Solo quería que participara en un ambiente de aprendizaje.


El diagrama que es utilizado para explicar “inclusión” es este que pongo abajo. Yo lo veo y pienso “definitivamente no es algo fácil de lograr"

Les platicare dos ejemplos:


Inclusión Educativa es algo difícil de entender.

En lo particular hemos batallado como nunca este año escolar, 3ro de Primaria. Lo fundamental para una buena experiencia escolar para un niño con necesidades educativas diferentes es la comunicación de casa (mamá, papá, terapeutas, psicólogas) con la escuela (maestras, dirección, psicólogas de la escuela) y la falta de esta comunicación ha sido la falla para nosotros este año.

Yo sé que Gil no está al nivel académico de sus compañeros, pero también sé que estar en el salón es una oportunidad inmensa de aprendizaje para él. Lo empuja a querer aprender más, el progreso de sus amigos le da ánimo por su propio progreso. Y este año han sido oportunidades perdidas porque no hay inclusión. Hay integración, puesto que asiste a clases. Hay aceptación porque su maestra titular se dirige a él. Pero no inclusión porque no se busca una oportunidad de que Gil participe ampliamente. Y no se da porque la maestra titular no sabe qué tanto puede pedir de las habilidades de Gil. Habrá momentos en que ella se dedique a enseñarle un tema específico a él, pero ese momento de que él se pueda sentir como un compañero mas no existió. Esto podría haber sido logrado con un solo ejercicio de algún tema que le fuera accesible a Gil.


Inclusión Social es quizá en lo que menos pensamos como sociedad.

Cuando Gil estaba en preescolar era muy común encontrarnos a compañeros fuera de la escuela. No solo compañeros de salón, sino de toda la escuela. Por lo general lo saludaban muy amistosamente, los papás me decía “Ah él es el famoso Gil”.

Un día cuando él estaba en el parque con mi mamá una niña se acercó y le dijo muy emocionada a su mamá “mamá mira es Gil”. La mamá tomo a su hija y se fue. Cuando me platica la historia mi mamá le pedí me describiera bien la situación, porque parecía que no solo conocían ellas a Gil sino él también las conocía. Resulto que sí, Gil sabía bien quien era la niña.

Esa fue la primera vez que realmente me dolió la exclusión social de mi hijo, porque no fue de un extraño, no fue en un ambiente ajeno. Afortunadamente el siguió felizmente jugando con mi mamá.


Para mí inclusión es dar la oportunidad de participar, de intentar. Han habido fiestas en las que invitan a Gil a romper la piñata y él no quiere, pero le dieron la opción de decir “si” o “no”. En el colegio Gil tuvo participación en la feria del Universo, claro su papá y yo hicimos el mayor del trabajo en la maqueta, pero él se paró frente a toda la escuela con micrófono en mano y explicó con su vocabulario limitado su proyecto.


He aprendido que el tema de inclusión es uno difícil de explicar y a la vez entender. En ocasiones para algunos lo que se hace en el ambiente educativo es suficiente con el solo hecho de que una escuela permita la inscripción de un niño con diferentes necesidades educativas. No lo es, y entiendo las faltas en materia de reformas educativas para darles el material y conocimiento básico a los docentes para saber cómo enfrentar tales situaciones. Por esto mismo *inclusión* es un tema que escucharan insistentemente de familias con necesidades especiales. Se requieren cambios duraderos para no solo el beneficio de los alumnos con necesidades diferentes, sino para el beneficio del alumnado en general.

Cuando le enseñamos a un niño que su compañero tiene los mismos derechos de participar estamos trabajando para que desde pequeño su visión de inclusión sea más orgánica. Y esto no solo se queda en el ambiente de escuela, el mensaje se filtra a situaciones sociales.


Cuando cambiamos a Gil de escuela primaria, nuestra preocupación era su adaptación social. Resulto que eso debía ser el menor de nuestras inquietudes, en la escuela ya tenían una alumna con síndrome de down. Para los alumnos no fue noticia que Gil tuviera síndrome de down, sus preguntas no eran “¿Qué tiene?” sus preguntas fueron “¿Qué le gusta hacer? ¿Cuál es su comida favorita?” estaban tratando de conocerlo a él.


La primera vez que Gil jugo con niños que no conocíamos fue en una fiesta de cumpleaños cuando Gil no se sintió cómodo en las actividades que hacían sus amigos se apartó, y encontró nuevos amigos. Cuando me acerque a preguntar si eran de la fiesta me dijeron “no”, cuando les pregunte si estaban en el mismo Colegio, la respuesta fue “no”, cuando por ultimo pregunte ¿Cómo conocen a Gil? Me dijeron “ahorita lo conocimos”. Me acerque a las mamás de los niños y empezamos una conversación, me dijeron que en la escuela tenían una compañera con síndrome de down.


Para los niños es más fácil entender el concepto de inclusión quizá sin saber de la palabra, a nosotros los adultos es a quienes se nos dificulta un poco más.


¿Ustedes han tenido buenas experiencias en una escuela inclusiva?

¿Han tenido una mala experiencia en una situación social?

#Opinion #ÁmbitoSocial #Escuela

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